miércoles, 30 de noviembre de 2016

Concepto de Pedagogía

La palabra pedagogía tiene su origen en el griego antiguo paidagogós. Este término estaba compuesto por paidos (“niño”) y gogía (“conducir” o “llevar”). Por lo tanto, el concepto hacía referencia al esclavo que llevaba a los niños a la escuela.

En la actualidad, la pedagogía es el conjunto de los saberes que están orientados hacia la educación, entendida como un fenómeno que pertenece intrínsecamente a la especie humana y que se desarrolla de manera social.

La pedagogía, por lo tanto, es una ciencia aplicada con características psicosociales que tiene la educación como principal interés de estudio.

En este aspecto es tan importante la mencionada disciplina que desde hace algunos años en todos los centros educativos públicos que forman parte de la Red de Enseñanza de España existe un pedagogo o pedagoga que no sólo se encarga de respaldar el trabajo de los profesores sino que también ayuda a los alumnos que lo necesitan en determinadas áreas.



Más concretamente esta figura tiene en cualquier escuela o instituto unas funciones claramente delimitadas como son las siguientes: servicio de orientación y organización escolar, programación de metodologías específicas, asesoramiento al profesor, elaboración de terapias específicas, técnicas de estudio, diagnóstico del docente…

Es importante destacar que la pedagogía se nutre de los aportes de diversas ciencias y disciplinas, como la antropología, la psicología, la filosofía, la medicina y la sociología.

De todas formas, cabe destacar que hay autores que sostienen que la pedagogía no es una ciencia, sino que es un arte o un tipo de conocimiento.

Muchos han sido los pedagogos que a lo largo de la historia han planteado sus teorías acerca de la educación, no obstante, entre todos ellos destacan figuras como la de Paulo Freire. Este fue un educador de origen brasileño que se ha convertido en un referente dentro de esta citada ciencia.

En concreto, él estableció una serie de veinte máximas fundamentales en el ámbito de la Pedagogía bajo su punto de vista. Nos estamos refiriendo, por ejemplo, a que enseñar exige siempre saber escuchar, que todos siempre aprendemos, o que estudiar no es un proceso mediante el cual se consumen ideas sino que estudiar es crear precisamente esas citadas ideas.

No obstante, junto a dicha figura habría que destacar la de otros muchos compañeros que como él han expuesto sus teorías y visiones acerca de esta ciencia basada en la educación. Este sería el caso de Robert Gagné, Jürgen Habermas o Iván Petrovich Pavlov.

La pedagogía puede ser categorizada de acuerdo a diversos criterios. Suele hablarse de la pedagogía general (vinculada a aquello más amplio dentro del ámbito de la educación) o de pedagogías específicas (desarrolladas en distintas estructuras de conocimiento según los acontecimientos percibidos a lo largo de la historia).

Es importante distinguir entre la pedagogía como la ciencia que estudia la educación y la didáctica como la disciplina o el grupo de técnicas que favorecen el aprendizaje. Así puede decirse que la didáctica es apenas una disciplina que forma parte de una dimensión más amplia como la pedagogía.


La pedagogía también ha sido vinculada con la andrología, que es la disciplina de la educación que se dedica de formar al ser humano de manera permanente, en todas las etapas de desarrollo de acuerdo a sus vivencias sociales y culturales.



Concepto del Algebra


Se conoce como álgebra a la zona de las matemáticas responsable de la investigación de las estructuras, relaciones y cantidades. En el álgebra y a diferencia de la aritmética que sí usa números, se sustituye a estos por símbolos, por varias cuestiones, primero porque así será más fácil la formulación de leyes generales de aritmética, por ejemplo a+b = b+a, segundo porque permitirá referirse a números desconocidos, formular ecuaciones y estudiar cómo resolverlas y finalmente porque los símbolos son más funcionales a la hora de formular relaciones funcionales, valga la redundancia. 




Por otro lado, las estructuras algebraicas son un conjunto de elementos que ostentan unas propiedades operacionales determinadas, en tanto, lo que definirá la estructura son aquellas operaciones que se pueden realizar con los elementos que conforman dicho conjunto y las propiedades matemáticos que esas operaciones suponen. Entre las estructuras algebraicas más comunes podemos citar: el grupo, anillo, cuerpo, monoide, espacio vectorial, módulo, entre otros. 

Como dijimos más arriba, el álgebra hace uso de diversos signos y símbolos que por supuesto, dentro del contexto algebraico, tendrán un determinado sentido. Por ejemplo, el signo + expresa adición y es usado para expresar operaciones binarias, las primeras letras del abecedario para expresar cantidades conocidas, en tanto, las últimas letras sirven, por el contrario, para hacer referencia a las incógnitas, la letra n se sabe se utilizará cuando se quiera expresar cualquier cantidad y la c o la k para hacer referencia a términos constantes, entre otros.




Técnicas de Estudio



El aprendizaje es un proceso de adquisición de habilidades y conocimientos, que se produce a través de la enseñanza, la experiencia o el estudio. Respecto al estudio, puede decirse que es el esfuerzo o trabajo que una persona emplea para aprender algo.

Por otra parte, una técnica es un procedimiento cuyo objetivo es la obtención de un cierto resultado. Supone un conjunto de normas y reglas que se utilizan como medio para alcanzar un fin.
Por lo tanto, una técnica de estudio es una herramienta para facilitar el estudio y mejorar sus logros. Los especialistas afirman que la técnica de estudio requiere de una actitud activa, donde quien estudia asuma su protagonismo y supere la pasividad.

Existen distintas técnicas de estudio. Por ejemplo, la síntesis es un resumen de lo escrito por algún autor, pero con otras palabras. Se recomienda leer párrafos completos para determinar cuáles son los contenidos esenciales y reescribirlos, sin que se pierdan las conexiones entre las ideas principales del autor.



Las notas al pie de página o marginales también forman parte de las técnicas de estudio. El sujeto que está estudiando puede anotar palabras claves o realizar una síntesis de lo leído. Otra posibilidad es acudir al subrayado de las ideas principales. 

Un aspecto a tener en cuenta a la hora de comenzar a desarrollar una técnica de estudio es el espacio físico donde se encuentra el estudiante. Es importante que sea luminoso, que cuente con buena ventilación y que no haya un ruido excesivo. Tampoco deben olvidarse los materiales necesarios para el estudio, como los libros de texto, papeles, marcadores y bolígrafos.

En el caso del estudio de idiomas extranjeros, existen infinidad de mitos acerca de cuáles son los mejores métodos para aprender y desenvolverse con soltura. En primer lugar, es importante entender y aceptar desde el comienzo que no es posible incorporar decenas de palabras nuevas por sesión; algunos profesores aseguran que en el mejor de los casos tan sólo se logra recordar un 20 por ciento de lo aprendido en una clase, sin necesidad de repasarlo. Claro que en general, si se toman en cuenta factores como el cansancio y los problemas personales, el porcentaje es considerablemente más bajo.

Muchos asocian el concepto de estudio con la lectura y la memorización, y la práctica demuestra que el mejor camino consiste en la combinación de diferentes técnicas y medios. Continuando con las lenguas extranjeras, resulta extremadamente útil acompañar las lecciones de los libros de texto con películas, música y video-juegos. Justamente es a través de los gustos personales que se logra interiorizar un idioma de manera infalible, dado que se convierte en una herramienta indispensable para el ocio, y es ahí cuando el estudiante deja de asociar los contenidos con el aburrimiento.

En este vídeo se muestran varias técnicas de estudio:


Las Flores

Las flores son las estructuras encargadas de la reproducción en algunos vegetales. En estas formaciones vegetales se producen, a través de una reproducción sexual, los frutos que contienen las semillas. Hay una gran variedad de flores teniendo en cuenta tamaños, formas y colores, pero son en general portadoras de la misma finalidad reproductiva y se valen para ello de unos mismos elementos.



Puede decirse que las flores son una suerte de rama modificada. Considerando las partes desde la base de una flor hasta su extremo nos encontramos con las siguientes partes: los sépalos, que envuelven en un primer momento las hojas mientras estas se desarrollan, cuando solo forman un capullo; los pétalos, que forman la corola y que constituyen en general hojas con colores atrayentes para los agentes capaces de llevar a cabo la polinización; los estambres, que en su conjunto conforman el androceo y que portan los órganos masculinos residentes en las anteras; y finalmente, los carpelos, que contienen los órganos femeninos de los que se formarán las semillas una vez que la fecundación se concrete.

Por lo general las flores crecen en un grupo organizado denominado inflorescencia, aunque por supuesto es posible encontrar flores solitarias o en pareja. Puede darse también el caso de que las flores crezcan de manera tan junta que den la impresión de ser una sola flor, a la que se llama psudanto; un ejemplo de esta circunstancia lo ofrecen las margaritas, que consisten en una serie de flores creciendo juntas.

La polinización suele llevarse a cabo por agua, viento, animales e insectos. Cada tipo de flor suele especializarse en uno de estos agentes. Esta situación tiene como finalidad la eficiencia y constancia en la polinización.

Para finalizar, cabe recordar que las flores siempre han tenido en las diversas culturas del hombre una función decorativa. No debe sorprender que los rasgos llamativos que desarrollaron para cumplir con su función reproductiva hayan sido considerados bellos incluso para el hombre.